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La Cubilla y la dureza acumulada


Subían muy rápido el Puerto de La Cubilla y en el pelotón no pasó nada hasta quedando 5 km. San Lorenzo y La Cobertoria antes que La Cubilla, un final inédito en La Vuelta. Visto lo visto, surgen varias razones por las cuales no hubo más espectáculo por parte de los favoritos.
Si no pueden o no quieren los ciclistas, no hay nada que hacer. La etapa más aburrida de La Vuelta (ayer a Guadalajara) fue la más vistosa. Es una cuestión de varios factores antes de la segunda jornada de descanso: falsos llanos de 20 km. hasta que quedan 18 km. para iniciar oficialmente la ascensión a La Cubilla; cansancio mayúsculo de los favoritos por la tralla que llevan ya no solo en La Vuelta sino en toda la temporada; pocos favoritos en liza guardando lo poco que tienen; no hay rampones imposibles así que todo depende del ritmo machacón de los que tiran; sensación de que si no hay un rampón que incomode el pedaleo, nadie se ataca hasta quedando poco…
A mí me encanta La Cubilla, pero necesita tener un encadenado de bajar e inmediatamente subir, como Cobertoria, Cordal y Angliru. Aun así, es cuestión de dar tiempo, como pasó a La Farrapona, para que la dureza se refleje más en las piernas. Pasaron cosas ya que Valverde cedió tiempo y Quintana perdió muchas de sus opciones antes de recuperar tiempo en Guadalajara, pero se esperaba que fuese en La Cubilla, un puerto más tendido, donde se viese que los rampones coartan a la gente y que lo tendido llama al espectáculo. Otra vez será.

Antes muerta que sencilla o cómo La Vuelta sigue siendo fiel a sí misma


Gran día para el ciclismo español. 9 de enero y presentación de La Vuelta en Santiago de Compostela. He aquí el recorrido: http://www.lavuelta.com/la-vuelta/2016/es/parcours-general.html.

Aunque alguna etapas están muy bien diseñadas (Puebla de Sanabria, Bilbao, Urdax, Aubisque y Ribera Sacra) y otras contienen más dureza que el típico unipuerto (Ézaro, Aitana y Formigal), creo que de nuevo es una Vuelta de cuestas finales, donde el esfuerzo físico a lo gladiador se impone y sin atractivo para corredores que no sean propensos a disputar la general o del estilo Nicolas Roche. Es decir, estamos abocados a ver a los mejores corredores de las grandes vueltas menos Valverde, pero a pocos amantes del llano y casi ningún sprinter (como en 2013, en el que Cancellara era de los más rápidos).
Y por cierto, las etapas como la de La Camperona o Peña Cabarga son demasiado unipuerto, aunque sus rampas finales se inserten perfectamente en un vídeo de 10 minutos de Youtube.
Eso sí, es mejor este tipo de Vuelta respecto a algunos Tours de los últimos años (sobre todo el de 2012, que fue insuperable en estupor) y la emoción está más distribuida que el Giro de Italia de 2016, por ejemplo, ya que todo se juega en la última semana, aunque haya algunas etapas de media montaña que puedan interesar algo.
La contrarreloj es suficiente para que un corredor como Dumoulin se pueda interesar por repetir, pero los cuestones de La Camperona, Ézaro, Peña Cabarga y Llucena le pueden echar para atrás. Y ahí es donde aparece la figura de Purito de nuevo, que a sus 37 años se podría colar de nuevo entre los 5 primeros.
La Vuelta a España​ sigue fiel a su estilo, que es un gran valor, y proponiendo llegadas inéditas como Teixido, Urdax o Llucena, pero nos deja sin poder atraer a corredores como Sagan, quizás. Aunque quizás no sea así y venga… Desde luego, cualquier comparación respecto a la mejor participación histórica de 2015 será odiosa.
En definitiva, “antes muerta que sencilla”, antes desaparecida que en el ostracismo por no ser peculiar, significativa y emocionante de principio a final.

La Marcha Perico Delgado desde dentro


El Piélago, Mijares y Navalmoral en bici


Vuelvo a mostraros la sierra de Gredos y alrededores como ya hice en esta ocasión al detallar en vídeo los puertos de Pedro Bernardo, El Sidrillo y Serranillos.
Ésta vez me centraré en los puertos de El Piélago por su vertiente más exigente (la del Castillo de Bayuela), de Mijares (por la parte de Gavilanes, la más empinada) y de Navalmoral (el cual no completé porque se me echó el tiempo encima y paré a cinco km. de la cima, más o menos, aunque había piernas para más).

SUBIENDO EL PUERTO DE MIJARES

SUBIENDO EL PUERTO DE MIJARES


Éste es el recorrido en http://ridewithgps.com/routes/2939172
mijares

Éste es el vídeo:

Desde Cardiel de los Montes inicié una ruta que se complicó desde el inicio con El Piélago: 15 km. al 5% aproximadamente y una irregularidad manifiesta durante la altimetría. Precioso, muy caluroso, pero con algunas sombras que animan al cicloturista. Las pendientes del 11% aparecen en El Real de San Vicente y poco antes de tomar el desvió hacia Navamorcuende hay una fuente que cuentan que consigue una gran salud en el bebedor. El 5 y 6 % de pendiente provocan que la cadencia sea alta y los profesionales puedan subir la mayor parte del puerto con plato grande.

Subiendo El Piélago.

Subiendo El Piélago.


Yo me conformé con el 34×24 a unas 75-90 pedaladas al minuto para lograr el menor desgaste posible en mis piernas. El desnivel acumulado en este puerto fue de unos 737 metros y en el km. 18 ya llevaba un primera (suave) en mis piernas (http://www.altimetrias.net/aspbk/verPerfilusu.asp?id=183
) y en teoría iba a llegar a los 102 km. (aunque al final me detuve en 96).

La bajada de El Piélago fue espectacular por las sombras de rebollos, castaños y pinos que se agolpaban saludándome en cada cuneta. Sin duda, son vertientes de muchísimo calor en verano pero sus resguardos naturales son de agradecer. La llegada a Navamorcuende es rápida a pesar de que nunca hay una pendiente pronunciada y ahí vi una iglesia preciosa que aparece en el vídeo. En el primer cruce del pueblo no sabía por dónde tirar hacia Buenaventura y un vecino de ese lugar me explicó que debía ir por una carretera en muy mal estado y nulamente señalizada. A los 300 m. me desanimé en continuar mi ruta por ahí, pero finalmente lo intenté porque tenía buenos recambios para mis ruedas y no pinché en ese tramo de unos 5 km. de firme parcheado, con gravilla y botoso; en definitiva, una pista forestal. Bajé hasta Buenaventura y en pocos km. ya estaba en el famoso valle del Tiétar donde el calor es similar al de Andalucía.
En vez de subir Pedro Bernardo como hace unos meses, opté por la carretera que subía hacia Gavilanes y hasta el puerto de Mijares a 1.570 m. de altitud. Ver su altimetría no asusta más que por su longitud (22 km.), ya que las pendientes son suaves (en torno al 5-6 % con falsos llanos y alguna rampa de hasta el 11%) . Aun así, como dice Perico, “es un puerto largo, pero duro”. Lo más empinado está justo al final y en el transcurso de los dos acogedores pueblos de Gavilanes y Mijares, los cuales están incrustados en la montaña.
Desde el primer momento se ve el final de la ascensión, pero uno no se imagina que deberá tomar tantos recortes, curvas y laderas hasta contemplar el valle de Burgohondo que separan picos de unos 1.800 m. en las llamadas Sierra del Valle (al este) y Sierra de Mijares (al oeste) dentro de la Sierra de Gredos. Es curioso cómo al no haber existido incendios en esta vertiente (menos mal), hasta los 1.300 metros predomina el bosque de pinos y a partir de ahí se contempla un piornal que endurece visualmente el puerto, pero no así las pendientes que continúan con la misma disposición.

Mijares a más de 1.300 m. de altitud

Mijares a más de 1.300 m. de altitud


Mijares es un primera con todas las de la ley y la lástima es que no posea un punto más de desnivel, ya que entonces estaríamos ante uno de especial categoría.

Tras coronar, afronté un descenso de 15 km. hasta Burgohondo pasando antes por Villanueva de Ávila. Por la cara norte, Mijares cambia radicalmente y es un desierto duro donde los árboles escasean, aunque la fisonomía es idéntica en sus porcentajes, pero más corto (15 km. a casi el 5%, otro primera, esta vez más endeble).
En las calles de Burgohondo comencé los últimos km. del día en clara ascensión hacia el puerto de Navalmoral, si bien es verdad que la subida no adquiere un protagonismo importante hasta que no se pasa por el pueblo homónimo. “Como se me pasó el arroz en la sartén” ya que difícilmente iba a llegar a una hora decente para comer en Ávila, a las 14:40 horas decidí parar a unos 1.220 m. de altitud en este puerto de Navalmoral para echar la bici al coche y tirar hacia Ávila donde llegué en apenas 20 minutos. Mi impresión sobre Navalmoral es que cuenta con las mismas características que los anteriores, pero quizás no imponga ningún porcentaje superior al 8% y por eso se queda en un segunda en La Vuelta que yo cuestiono (casi 15 km. al 4.3%). Ah, por cierto, la comida fue reconfortante con patatas revolcadas, sopa castellana, judías de El Barco de Ávila y chuletón. Fantástico y fresco día de cicloturismo a finales de julio en las provincias de Toledo y de Ávila.

Terminando en la mitad del Puerto de Navalmoral a unos 1.220 m.

Terminando en la mitad del Puerto de Navalmoral a unos 1.220 m.

El Alto del Naranco, explosivo y perfecto para entrenar


Los cicloturistas de Oviedo están de suerte. No por el tráfico y los semáforos pesados de la ciudad, sino por las fantásticas montañas y montes de sus alrededores. No olvidemos que La Vega, pueblo en el pie de El Angliru, se encuentra a apenas 15-20 km. de la capital asturiana.
Sin duda alguna, la subida reina de estas inmediaciones es el Naranco. El miércoles 26 de junio, el mismo día en el que Bruce tocaba en Gijón, probé mi rodilla maltrecha en este puerto de primera (muy exagerado, pero como suele ser final de etapa, como ocurrirá en 2013 en La Vuelta…).
Lo afronté con escaso respeto porque pensé que como mucho se agarraría durante un km., pero finalmente me pareció muy duro desde el km. 2 (desde las iglesias románicas de Lillo y del Naranco) en adelante. Incluso en el último rampón previo al monumento que corona el monte pude ver un 18% en mi ciclocomputador.
Es una subida muy frecuentada para senderistas, corredores y ‘ciclistas de bicicletas de montaña’. Me gustó lo suficiente para añadir una entrada en mi blog. Aquí os dejo mi coronación y el perfil de http://39x28altimetrias.com/altodelnaranco.html.

Alto del Naranco

YO EN EL NARANCO

VISTAS HACIA OVIEDO Y DOS CICLOTURISTAS

El ciclismo y la sospecha continua


Si ayer critiqué a Rajoy por no añadir más carne en las explicaciones sobre la trama de Bárcenas, hoy debo rendirme ante la sinceridad (o mentira, quién sabe) de Froome en el día de descanso de ayer en el Tour. Como viene ocurriendo en los últimos quince años, la sospecha sobre los ciclistas es continua. Los adalides de la verdad se convirtieron en mentirosos compulsivos y en sinvergüenzas. Por eso, el sistema antidopaje se llevó por delante a tantos ciclistas que no cometieron irregularidades y a otros tantos que sí lo hicieron. Por ello, las palabras de Froome en el segundo día de reposo en el Tour siempre son necesarias pero constituyen una prueba más de la incertidumbre generada en torno a este precioso deporte.
“Lance (Armstrong) hizo trampas. Yo no hago trampas. Punto final. No puedo estar abierto a las críticas sobre mi actuación. En lo más profundo de mí sé que me he entrenado muy duro para llegar hasta aquí. Sé que todos mis resultados son fruto de la determinación, esa es la verdadera batalla que he librado para llegar donde estoy”, sentenció Froome, líder del Tour.
¿Por qué esta obligación de justificarse siempre? ¿No provoca más ruido que otra cosa? Pocos aficionados creen que los ciclistas no se dopan de forma sistemática. Yo opino que un tema es drogarse para ser más potente y otro es aprovechar la medicina para mejorar físicamente o para llegar a los límites establecidos con aportes externos. Eso último es lo que practican la mayoría de los ciclistas: tomar medicamentos para ser más fuertes pero sin sobrepasar los rangos dopantes.
Dentro del dopaje se dictaminaron estupideces con medicamentos imprescindibles y recurrentes que se prohibieron por supuestos dopajes intencionados. De ahí que todo estuviese bajo sospecha y cualquier comportamiento o análisis con índices mínimamente dudosos se llevasen a los tribunales.
Froome, si gana, no escapará de ese halo tan negativo por mucho que haya entrenado mejor que nadie y haya constituido un ejemplo magnífico como deportista y ciclista. Éste es el problema del ciclismo: nos gusta admirar las gestas de los ciclistas pero no nos las creemos como hace quince años. Pensamos que hay efectos especiales en las arrancadas sin levantarse de Froome cuando, por el contrario, su trabajo duro le haya podido ayudar a mostrar esa fuerza.
Por lo tanto, ante toda esta barabunta, según informa RTVE el equipo Sky ha salido a defenderse:

El director del equipo Sky, Dave Brailsford, ha salido al paso de las sospechas de dopaje en torno a Chris Froome, y se ha ofrecido a la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) para facilitarle “cualquier tipo de información” que deje clara su inocencia. “Dado lo que ha pasado con Armstrong y lo que ha pasado con el atletismo (por los positivos de Tyson Gay y Asafa Powell), creo que la vieja forma de pensar no nos va dar soluciones”, lamentó Brailsford ante los periodistas durante la segunda jornada de descanso del Tour.

No queda otra…

Fito y Lagos de Covadonga en bicicleta


Dentro de lo que cabe, tras el mal trago pasado en la ascensión a Lagos de Covadonga de 2012 (https://carlosvelasco.wordpress.com/2012/09/07/los-lagos-de-covadonga-y-un-cicloturista-con-un-cambio-casi-roto/), no había más remedio que intentarlo de nuevo en el viaje a Asturias de 2013 y por eso, en el mismo día que debía volver a casa, acometí un recorrido corto (53 km.) con los dos colosos Fito y Lagos en la misma etapa que partió de Coceña. Eran los mismos últimos 53 km. de la etapa de 2012 de La Vuelta que ganó Piedra y donde Purito Rodríguez cosechó unos segundos más respecto a Contador. He aquí el perfil de ese día:
ETAPA DE LAGOS DE COVADONGA EN 2012 EN LA VUELTA

El Fito no sólo es corto y duro (http://www.altimetrias.net/aspbk/verPuerto.asp?id=334) con ese casi 8% que deja duritas a las piernas, sino que presenta una especial belleza si uno es capaz de ascenderlo sin niebla. En mi caso no se produjo ese, pero no pasó nada; contaba con ello. El descenso es botoso pero como no hay mucha pendiente, uno puede trastear bastante bien. En Arriondas me equivoqué el primer desvío pero fui capaz de dar la vuelta a tiempo y llaneé hasta Cangas de Onís, donde un poco más adelante tomé la carretera hacia la derecha que me iba a llevar primero hacia la Basílica de Covadonga y más tarde, tras sortear la famosa rotonda a 230 m. de altitud, hacia Los Lagos de Enol y Ercina (http://www.altimetrias.net/aspbk/verPuerto.asp?id=335). ¡Qué comentar de una ascensión ya conocida! Durísima a pesar de que la bicicleta de 2013 pesaba 2.5 kg. menos que la de 2012 y eso que portaba también un desarrollo muy diferente y más cómodo: 42×29 en 2012 y 34×28 en 2013. La Huesera sigue siendo la Huesera y el Mirador de la Reina continúa atragantándose a cualquier cicloturista que no esté muy preparado. Recuerdo que el día 25 de junio había hecho la ruta de la Cobertoria y el Cordal (https://carlosvelasco.wordpress.com/2013/07/11/el-intento-fallido-de-subir-el-angliru-del-25-de-junio/) y el 28, un día antes de Los Lagos, había subido San Lorenzo y La Farrapona (https://carlosvelasco.wordpress.com/2013/07/12/san-lorenzo-y-la-farrapona-en-una-jornada-preciosa-en-asturias/), por lo que Los Lagos pesaron bastante en las piernas. Aun así, es imposible arrepentirse de esta mágica ascensión que presenta una pendiente media menor de lo que realmente supone subirla. Aquí está la prueba.

Perico en 2012 para TVE realizó este reportaje donde se demuestra la dureza que mis acompañantes pudieron grabar.

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