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Entradas etiquetadas como ‘Bruce Springsteen & The E Street Band’

‘Western stars’, la definición más difícil


He intentado analizar detenidamente el último disco de Bruce Springsteen llamado ‘Western stars’ porque me costó aceptarlo. En todas las escuchas no he conseguido más que placer a ratos ejemplificado en un solo de violín intermedio en ‘Stones’, en algunos cambios de tonalidad de Bruce y en algún subidón entre un ejército de cuerdas sinfónicas. Expresar que este disco es un fiasco sería descabellado, pero tampoco nos encontramos ante una creatividad exagerada que posicione a Bruce en un punto más original de su carrera. Aun así, ¿qué esperamos? ¿Rabia contenida durante cinco años que sale sola en 2019? ¿Un estilo de cantautor de armónica y guitarra acústica a los 69 años? ¿Canciones desenfadadas para alegrarnos el día? ¿Canciones protesta contra alguien en especial? De esas preguntas apenas salen unos apuntes suaves de diversión, algo de cantautor y un pop ya escuchado en la época de 2008-2009. El disco trata sobre hallarse conduciendo solo en el desierto con la ventanilla bajada ante un ilimitado panorama desolador. La definición que Bruce busca no llega a destacar y por eso el resultado queda más insignificante de lo que nos gustaría. Todavía no he encontrado una respuesta a esta pregunta: ¿qué repercusión esperaba Bruce en su audiencia con ‘Western stars’? ¿Ninguna?

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Bruce impresionó al comienzo de su carrera con composiciones largas, solos variados y sinfonías rock. El mundo pop y radiofónico retiró esas secuencias de la radio y Bruce compuso gran parte de sus éxitos desde 1978 con una simplicidad excepcional la cual fue degenerando en melodías pesadas en varios cortes de este siglo (aún resuenan ‘The fuse’, ‘Let’s be friends’, ‘Harry’s place’, ‘Down in the hole’, ‘Rocky ground’, ‘Easy money’…). ¿Cuánta pesadez hay en el último disco? Bastante más de lo que me gustaría. Dos principales melodías o conjunto de acordes y repetición hasta que uno dice ‘basta’. ‘Hitch hikin’, ‘The wayfarer’, la repetición del estribillo cansino de ‘There goes my miracle’ y ‘Drive fast’ se llevan la mención especial a ese tedio que inspira un trozo del álbum, sin olvidar la recurrente melodía de ‘Your own worst enemy’ en ‘Chasin’ wild horses’, como así ocurrió con ‘Mary Mary’ y ‘Leah’. Muchos años en el mercado y no todos los temas son redondos… Es ley de vida, es comprensible pero, ¿por qué publicarlos?

Por suerte, estamos hablando de Bruce Springsteen, y aunque hay un corte a medio camino entre la contención y el olvido inmediato (‘Tucson train’), también se pueden sacar melodías preciosas y un sentimiento que emerge desde lo más profundo. Su voz resquebrajada y no siempre redonda nos lleva por momentos reseñables como la creciente ‘Western stars’, la escueta y sin alardes ‘Sleepy Joe’s cafe’, la bella ‘Sundown’ y la confesión preciosista en ‘Moonlight hotel’. Y por último, como nota sobresaliente, él nos regala la extremadamente corta y majestuosa ‘Somewhere North of Nashville’, la obra más intensa llamada ‘Stones’ y el ‘Everybody’s talking’ mejorado por Bruce en ‘Hello sunshine’.

En conclusión, disco definido, que nos deja en un punto de indefinición sobre lo que Bruce es y será. No se aleja del ‘Devil’s and dust’ ni del pop más tranquilo de ‘Magic’ y ‘Working on a dream’, mientras que cuesta encontrar semejanzas con ‘Wrecking ball’ y ‘High hopes’. Por ello, más allá de su estado de ánimo, Bruce sacó un disco para que varios temas viesen la luz, pero la pregunta era si realmente merecían tanto la pena como para cumplir con sus expectativas y las de sus aficionados. ‘Disco en 2020 con la E Street Band’, ese fue el mensaje más interesante que se ha escuchado en los últimos tiempos y ojalá se cumpla porque hay un vacío que ‘Western stars’ no llena y que a lo mejor no preocupa a Bruce en absoluto porque ha dominado el panorama musical del pop/rock durante la década de los 70 hasta los 80, y desde 1999 hasta 2016.

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HIGH HOPES DE SPRINGSTEEN ES LO MISMO A “POCAS ESPERANZAS”


El 7 de enero, tras escuchar el disco HIGH HOPES de Springsteen en streaming a través de EL PAÍS, escribí esto en Twitter (@Velascobasket):

“Después de haber escuchado varias veces el último de @springsteen puedo decir: 1, insuficiente para mí por la falta de nuevas canciones.
2. La producción y la variedad de sonidos es más que notable en @springsteen y eso ilumina lo ya conocido y exalta lo nuevo.
3. FRANKIE FELL IN LOVE, THIS IS YOUR SWORD, HUNTER OF INVISIBLE GAME y THE WALL recogen lo que es @springsteen sobrecogiendo o alucinando.
4. HARRY’S PLACE, DOWN IN THE HOLE y HEAVEN’S WALL tienen su luz pero son repetitivas y fallidas. Menores y ni el directo puede arreglarlas
5. Luego están las tres versiones, que son muy buenas y con in crecendos monumentales. JUST LIKE FIRE WOULD enamora por su vitalidad.
6. Y AMERICAN SKIN y THE GHOST OF TOM JOAD descubren intensidad mayúscula por la guitarra de Morello. Sublimes e hiperescuchadas en directo.
7. En definitiva, se espera más de Bruce @springsteen incluso con 64 años encima, pero no creo que haya muchos discos mejores en este 2014.”

El peor concierto de Bruce Springsteen que nunca vi, en Valladolid


Bruce aterrizó en España para cinco conciertos de su gira ‘Working on a dream’. Su objetivo era no repetir ciudades respecto a 2007 y 2008. Así que había muchas pretendientes. Las ganadoras fueron Bilbao, Sevilla, Benidorm, Valladolid y Santiago. Llenó en Bilbao, Valladolid (yo diría que sí) y Santiago. En Benidorm rozó el lleno y en Sevilla se pegó un batacazo monumental debido a que en un estadio de 50.000 personas en el sur de España era casi imposible que picase mucha gente porque los precios eran de unos 60-80 euros. Con todo esto, y sabiendo de mi presupuesto escaso, creo que escogí muy bien: Valladolid y Santiago. Dos días seguidos (1 y 2 de agosto) y luego viajecito por Galicia para enseñarla a unos familiares.
El concierto de Valladolid fue en el estadio de fútbol y se preveían unos 25.000-30.000 espectadores. Conseguí habitación para mí en un hotel a las afueras de la ciudad por un precio aceptable para ser una individual y elegí el tren desde Chamartín para llegar en un media-distancia a la capital de la región castellano-leonesa. 2 horas y media de viaje al lado de un obeso que olía muy mal, tan mal que tenía que girar mi cara hacia la ventanilla para así respirar algo mejor. Cuando mucha gente se bajó en Medina del Campo pude moverme para elegir otro sitio. Menos mal.
Lo que parecía casi imposible en un 1 de agosto se cumplió: día desapacible y muchísima lluvia en Valladolid. Una mañana aguada con tormentas no invitaba a quedarse haciendo cola para acercarme lo máximo posible a Bruce. Volví a ver a dos compañeras ‘brusistas’ (Pati y Marta) y decidimos coger un taxi para a las 11:30 horas posicionarnos en la cola. Era tal el diluvio que cuando llegué allí (apenas estaba preparado con ropa de abrigo e impermeable) decidí que lo mejor era acudir al hotel. Por ello solicité un taxi y echando hostias entré en la habitación reservada. Gran opción, ya que dormí durante unas dos horas. A las tres desperté y me encaminé hacia el centro de la ciudad y comí en un bar de pizzas. Di una vuelta por lo más conocido de Valladolid (no me gustó nada, salvo la plaza mayor un poco) y comprobé que había autobuses que llevaban por un euro o algo así al estadio. Aterricé a las cinco y empecé a hacer la cola.
Lo buenísimo es que me encontré con Adolfo y un amigo suyo. A Adolfo le conocí en Roma, creo, dos semanas antes y resultó un concierto más llevadero con él.
A las nueve casi en punto saltó Bruce a la palestra y nos ofreció el concierto más corto de la gira española de unos 160 minutos (el hecho de que tocase en Santiago un día después influyó) y el sonido fue absolutamente lamentable (ni sabía qué era lo que Roy Bittan emitía en la introducción con su acordeón). Todos los males se disiparon aun así con mi BADLANDS (los gestos de Bruce valían 60 euros) y la mala noticia es que fallaba la pantalla central a menudo. Me encantaron el TRAPPED, el GREAT BALLS OF FIRE, el SOMETHING IN THE NIGHT y el SEVEN NIGHTS TO ROCK. Creo recordar también que el MY LOVE WILL NOT LET YOU DOWN resultó espectacular por el maltrato de la batería de Max en su solo casi al final de la canción. Os muestro algunas canciones de este concierto que para mí ha sido el peor de los 15 que he visto de Bruce hasta ahora.




Listado en http://www.backstreets.com/setlists2009a.html

España Cañí [Roy solo accordion intro]
Badlands
No Surrender
Night
Hungry Heart
Outlaw Pete
Spirit in the Night
Working on a Dream
Seeds
Johnny 99
Trapped
Raise Your Hand
Great Balls of Fire
Something in the Night
Surprise, Surprise
My Love Will Not Let You Down
Waitin’ on a Sunny Day
The Promised Land
Girls in Their Summer Clothes
American Skin (41 Shots)
Lonesome Day
The Rising
Born to Run
* * *
Seven Nights to Rock
American Land
Bobby Jean
Dancing in the Dark
Twist and Shout

Cuando los ojos se llenan de imágenes de Bruce Springsteen y de Roma


Ese viaje del 18 al 20 de julio de 2009 supondrá siempre un recuerdo precioso. Ir a una de las ciudades más bellas del mundo, Roma, a ver un concierto del mejor artista en directo, Bruce Springsteen, no tiene precio. No, no tiene. Ni 450 euros por estar en un cuatro estrellas bastante aparente.
Esa sensación de estar dentro del Panteón y apenas cuatro horas después empezar a saltar porque está sonando la potentísima Badlands (precedida por unas imágenes del oeste en la pantalla y la banda sonora de ‘Once upon a time in the west’ de Morricone) no se borra de la mente de una persona cualquiera.
El concierto de ese día 19 de julio fue una pasada, no tan impresionante como el de un año antes en Milano, pero casi. Lo más notorio para mí fue ver por primera vez un espectacular ‘Outlaw Pete’, bailar con el ‘You can’t sit down’ y fanforronear con el ‘Pink Cadillac’.
Lo que menos me entusiasmó de esta gira es que se convirtió en un ‘grandes éxitos’ debido a que no defendió el ‘Working on a dream’ en directo porque no pegaba casi ningún título con una banda de rock. En esta ocasión tocó tres de ese trabajo (la homónima, ‘Outlaw Pete’ y la cumpleañera ‘Surprise, surprise’) y la calidad se centró en ‘Bobby Jean’, ‘Johnny 99’, ‘Born to run’, ‘Dancing in the dark’, ‘Hungry heart’… Éste fue el listado:
http://www.backstreets.com/setlists2009a.html

Badlands
Out in the Street
Outlaw Pete
No Surrender
She’s the One
Working on a Dream
Seeds
Johnny 99
Atlantic City
Raise Your Hand
Hungry Heart
Pink Cadillac
I’m on Fire
Surprise Surprise
Prove It All Night
Waitin’ on a Sunny Day
The Promised Land
American Skin (41 Shots)
Lonesome Day
The Rising
Born to Run
* * *
My City of Ruins
Thunder Road
You Can’t Sit Down
American Land
Bobby Jean
Dancing in the Dark
Twist and Shout

Y al día siguiente… al Vaticano para ver la Capilla Sixtina y la Basílica. ¡Gracias Bruce!

La Barceloneta al ritmo de Ramrod de Bruce Springsteen


Un día después de escuchar Ramrod en el Olímpico de Montjuic, no viene mal visitar la Barceloneta y al mismo tiempo disfrutar de todas las vistas.

Tras siete conciertos por fin tu ídolo toca la canción que le pides


Me comentan siempre que estoy loco al ir al máximo número de conciertos de Bruce Springsteen. Seguramente lleven razón, pero detalles como éste me encorajinan más. Un aficionado español de Bruce fue a Sevilla, Barcelona (dos conciertos), Donosti, Madrid y París (dos conciertos) y siempre pidió la misma canción (una de mis adoradas canciones de la ‘cara b’ de Bruce): TAKE THEM AS THEY COME. Es una canción rock con un estribillo precioso y épico. La lástima para mí es que nunca supo rubricar una obra fantástica y se pierde en un último minuto repetitivo, pero el resto es una joya de apenas unos seis acordes (como mucho).
Lo mejor de este vídeo que capté en Hyde Park de Londres es que al fin Bruce tocó ese tema y explicó ante la multitud lo que había intentado el español. “Una gran inversión”, subrayó el artista que diseccionó todos los viajes con bromas (“En París, ni por los cojones bien. Ve a ver la Torre Eiffel. Pero Londres… Hoy es tu día de suerte”). En esa pancarta que el español (madrileño, para más información, creo) entregó se aloja toda la ilusión y admiración que despierta el mejor cantante en directo de las últimas décadas (no sé si hay alguien con tanta empatía y calidad como él, la verdad).

El análisis de la traca de Bruce Springsteen en Madrid


Se ha escrito muchísimo sobre la brutalidad de Bruce el domingo 17 de junio en el Bernabéu. Podría destacar a Fernando Navarro en EL PAÍS (http://blogs.elpais.com/ruta-norteamericana/2012/06/cuando-bruce-springsteen-se-empe%C3%B1a-en-superar-su-propia-historia.html), con el que coincido bastante en lo que escribió.
Más allá de los elogios que han aparecido por la longitud de la velada, lo que más destacaría es la capacidad juguetona de Bruce. Él estuvo más bailón que nunca (en Barcelona el 17 de mayo le vi más portentoso físicamente, tanto que lo pagó muchísimo el siguiente día en la segunda noche) y congenió muy bien. El concierto presentó algún altibajo (sobre todo después de DEATH TO MY HOMETOWN y muy centrado en BE TRUE y JACK OF ALL TRADES, y luego después en el ROCKY GROUND de las narices), pero era inevitable. Estar 3 horas y 50 minutos con el ritmo de BADLANDS se antojaba imposible y en varios momentos la banda improvisó tanto que se perdió durante algunos segundos en varias canciones. De ahí que variase la intensidad con un listado totalmente inesperado (es lo mágico de ir a un concierto de Bruce, que no sabes qué va a tocar y menos cuando quiere colocar inéditas). Ese día tocó SPANISH EYES por primera vez y nos deleitó con varios solos de Nils Lofgren y de Steve Van Zandt (meteóricos los de YOUNGSTOWN, MURDER INCORPORATED y BECAUSE THE NIGHT).
Lo bueno de esta gira es que no deja aislado al disco actual y aparecieron siete de las once (o trece, según se vea) del WRECKING BALL, pero sigue produciéndose el sonido malo y con abundantes acoples (en el Bernabéu fue horrible aunque luego se escuche bien en las grabaciones). Voy canción por canción:
– BADLANDS: Apoteósis y con un Bruce gesticulando para romper el estadio.
– NO SURRENDER: Optimismo y épica. Un comienzo meteórico. Vi este inicio igual en Valladolid en 2009.
– WE TAKE CARE OF OUR OWN: Después del éxtasis inicial, el primer single para tomar un mínimo respiro.
– WRECKING BALL: Levanta, tiene mensaje y no falla. Aquí hubo algún error en los coros finales.
– DEATH TO MY HOMETOWN: Otro subidón en la taberna irlandesa con unos pasos de baile geniales de toda la banda. Es un clásico y quedó más alargado.
– MY CITY OF RUINS: Es la presentación de la banda y se alarga 15 minutos, pero es genial para tomar aire y luego pegar el subidón con una pantalla central con dos imágenes superpuestas (de Bruce y de las manos de los aficionados). El “si vosotros estáis aquí y nosotros estamos aquí, entonces ellos están aqui” (el ‘ellos’ son Danny Federici y Clarence Clemons, los dos fallecidos de la banda) emociona.
– SPIRIT IN THE NIGHT: Un clásico del 73 que Bruce lo eleva a los altares con su introducción, voz y jugueteo con los espectadores.
– BE TRUE: Una de las rarezas del concierto. Bonita y con una larga introducción.
– JACK OF ALL TRADES: Aquí sí que llegó el parón. La trompeta no sonó bien en el solo. Primer solo de Nils esta noche. Siempre queda preciosa la escenificación en la última parte instrumental.
– YOUNGSTOWN: Electricidad gracias a Nils (fantástico solo) y a un Bruce muy intenso.
– MURDER INCORPORATED: Muy pretenciosa, con un gran solo de Stevie pero con algún error. El sonido fue lamentable.
– SHE’S THE ONE: No rompió, pero tuvo un gran nivel.
– TALK TO ME: Primera de las canciones del THE PROMISE. La aparición de Southside Johnny (luego salió en la última también) quedó graciosa y con Bruce se compenetró bien pero el sonido de los micros dejó mucho que desear.
– SPANISH EYES: El regalo de la noche a la afición madrileña. La ensayó en Donosti y quedó más alargada. Bajón del concierto a pesar del detalle y algún error se oyó.
– WORKING ON A HIGHWAY: El inicio del subidón acústico con una canción digna de lo mejor del pop movidito. Muy alargada pero con un Bruce con ganas de juego con sus bailes inspirados.
– SHACKLED AND DRAWN: En cada concierto es uno de los mejores momentos gracias a Cindy y su voz. Los bailes de nuevo hicieron que explotase la audiencia.
– WAITING ON A SUNNY DAY: El punto más pachanguero. Una niña de unos 5 años cantó pero no pasó a la historia de las anécdotas de esta canción. El público estuvo volcado con la melodía que se repitió una y otra vez.
– APOLLO MEDLEY: Larga pero en el ‘pit’ se vive de otra manera. Muy buena representación. Y Jake demostró ser un acróbata de la calle (qué agilidad).
– THE RIVER: La canción favorita del difunto Nacho (fan de 20 años de Bruce que tenía entrada para el concierto pero que no pudo acudir por un cáncer terminal y Bruce se la dedicó). El #vaportinacho resultó genial gracias a todos los que ayudaron a esta iniciativa tan emotiva.
– BECAUSE THE NIGHT: El solo volvió a ser de Stevie. Otro subidón más.
– MY LOVE WILL NOT LET YOU DOWN: Malísimo sonido pero un tema muy inspirado y rockero. Entusiasmó todo y sobre todo el solo de Max en la batería.
– THE RISING: Volvió (no la había visto desde el 17 de mayo) y rompió todo, como siempre.
– WE ARE ALIVE: Una canción sobre fantasmas. La luna en la pantalla central y Bruce susurrando, animando y bailando con la guitarra a lo alto. Otro momentazo del concierto.
– THUNDER ROAD: Y antes de comenzar los bises, un clasicazo que había pedido con insistencia el público (vi cómo unos aficionados decoraron una bandera con estas dos palabras). Sublime interpretación. Qué solo de Jake.
– ROCKY GROUND: Pesada, pero bueno… Primer bis y cuando acaba ya se han cumplido las tres horas.
– BORN IN THE USA: “Are you ready?”. “¡Sí!”. “One, two, three, four…”. Y la electricidad en la percusión se amplifica al máximo. Una de las favoritas de la gente.
– BORN TO RUN: Se encienden las luces del estadio (de aquí hasta el final no se apagan) y la comunión llega al infinito.
– HUNGRY HEART: Otra de las favoritas de los fans. Bruce va de un lado al otro de las pasarelas para estar con sus incondicionales.
– SEVEN NIGHTS TO ROCK: La locura alcanza límites insospechados. Bruce en su salsa bailando y haciendo reír a todos.
– DANCING IN THE DARK: Una aficionada muestra una pancarta pidiendo bailar con Nils. Sube al escenario y mientras tanto Bruce busca a una niña para bailar con ella. Luego acaba con Jake saltando y gritando el ‘hey baby’.
– TENTH AVENUE FREEZE-OUT: El homenaje de cada noche a Clarence. Éxtasis con el vídeo.
– TWIST & SHOUT: El final de la fiesta precedido por un “es muy temprano para parar ahora, acabamos de llegar”. La fiesta consumada a las 3 horas y 50 minutos (3 horas y 48 minutos según los puristas).

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