Un blog sobre política, deportes, viajes, cultura, sociedad… ¿Algo más?


Acabo de volver de montar con la bici y tengo ganas de meterme con algo. He decidido que la opción más recomendable era Radiohead. En las últimas tres semanas he escuchado los dos últimos discos de esta banda británica que pudo haber sido grandiosa y que se ha quedado a medio camino entre una autocomplacencia exagerada y una búsqueda por el cambio que no les ha llevado a nada.

Los cuatro primeros discos de los chicos liderados por Thomas Edward Yorke fueron frescos y sin alardes tecnológicos. Me refiero a ‘Pablo Honey’, ‘My iron lung’, ‘The bends’ y ‘O.K. Computer’. La progresión de la calidad de estos trabajos les condujo hacia un reconocimiento internacional. Se podría decir que si ellos ofreciesen un concierto con los temas de estos discos, prácticamente no echaríamos de menos más que dos o tres canciones de las grabadas desde 1998.

Después de esta primera etapa muy buena (comparable a la de Coldplay hasta el ‘Viva la vida’ o a la de U2 hasta ‘The unforgettable fire’), se adentraron en un camino muy complicado y difícil de digerir. De ahí surgieron sus dos obras más arriesgadas y de mayor interés para la historia de la música. ‘Kid A’ y ‘Amnesiac’ son un mismo disco separado por el afán recaudador del márketing. Sobre todo el primer disco refleja el paso adelante que dieron estos músicos. Ritmos extraños, una voz que aparece por la nuca y no por la boca, sostenidos y bemoles, saturaciones, melodías tristes y duras… Todo ello provocó que cualquier aficionado a la música les admirase. No se me olvidarán la canción ‘Kid A’ (un alegato a la destrucción del ser humano y al nacimiento de una nueva era) ni la obra maestra ‘How to dissapear completely’ (ese corte que hay que escuchar sí o sí antes de morir).

Después del año 2001, Radiohead no supo qué hacer. Le ocurrió lo mismo a U2 después de ‘Zooropa’ y ¿le pasará a Coldplay en el próximo disco? ¿’Cómo nos podemos reinventar después de ser casi un grupo normal y luego pasar a lo alternativo’? El salto al vacío se produjo ‘Hail to the Thief’ en 2003 y con los dos siguientes trabajos. Una o dos canciones salvables y el resto nada novedoso bajo el sol (o cortes poco arriesgados en ‘In rainbows’ o lo contrario). En ‘The king of limbs’ de este año se les fue la cabeza y difícilmente se puede escuchar este disco si uno no es un superfan de Radiohead.

¿Hasta cuándo se marchitará el grupo de Yorke? ¡Qué difícil es reinventarse, gustar a todo el mundo y ser avanzado para su tiempo! Yo siempre diré que Radiohead es la versión más alternativa y melancólica de R.E.M. Ésta es una reflexión crítica sobre este grupo tan importante en el escaparate musical. En futuras fechas me meteré con otras formaciones y solistas que conozco muy bien como U2, Bruce Springsteen, The Rolling Stones, The Beatles, Mike Oldfield, Coldplay, Dire Straits, Pink Floyd, Oasis, Blur…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: